CRONOLOGIA DE AMOR
(MIREYA DENIGRIS)
Noche del día 62. A pesar de lo que  mucha gente dice lo contrario, yo comí normalmente, sin embargo ya podía sentir que mis bebés estaban listos para venir a este mundo. Tenía la respiración agitada y mi barriga más grande que nunca, ya ni siquiera podía voltearme para ver mi cola.

Día 63, 3:15 AM. Mi primer cachorrito nació y yo me sentía muy confundida y asustada, no sabía lo que estaba pasando. Mi padre “Nick”estuvo a mi lado y me ayudó a mantener la calma en esos segundos de angustia, con dulzura y mirándome a los ojos me dijo: “tranquila mi pequeña, acabas de tener tu primer hijo:, en ese preciso instante sentí una corriente de electricidad que me recorrió desde la punta de mi nariz hasta el último centímetro de mi cola. Mis instintos maternales brotaron de repente y con tan solo oler a mi bebé entendí que la pequeña Xena se había convertido en madre. Apenas había empezado a limpiar a mi hijo cuando mi “mamá” se instaló junto a mí en la habitación que había sido especialmente preparada para mi parto. Una increíble comunicación se desarrollo entre ambas y juntas compartimos todos esos sentimientos contradictorios que un nacimiento implica : felicidad, dolor, ternura, miedo…

6:15 AM. El segundo cachorrito se resitía a salir de mi vientre, quizás se encontraba muy cómodo en su cálido universo que tuvo que pensar dos veces antes de tomar la decisión de dejarlo. Su demora había incrementado mi dolor y preocupación al igual que la de mi  madre. Finalmente luego de 3 horas y 15 minutos de angustia recibimos a un hermoso y enorme macho.


6: 45 AM. El tercer cachorrito nació facilmente y sin ninguna dificultad. Fue la primera hembrita de la camada!

7:15 AM Nació el cuarto cachorro, yo estaba bastante relajada y lo trajé al mundo sin problemas, para ese entonces yo era toda una experta limpiando y amamantando a mis criaturas y mi mami había llamado a su jefe para informarle que no iría a trabajar y se quedaría cuidándome.

9:30 AM. Mami estaba feliz con el nacimiento de 4 perritos y penso que  eso era todo. Sin embargo papi insistia: “esperen, Xena va a tener más, va a tener ocho perritos!


10:15 AM. No me sentía bien y tenía la sensación de querer ir al baño desesperadamente. Sentada junto a la puerta les pedía a mis amos que me dejaran salir, mas mi padre se negaba, tanto insistí que mi madre en contra de los deseos de mi padre me dejó salir. Vaya error, cometí una equivocación típica de una principiante, un error que pudo haber sido fatal si no es por mi padre que corrió detrás de mí y me ayudó a recojer a mi quinto cachorrito que había nacido en la nieve acumulada en nuestro patio. Papi Nick tomó al perrito en sus manos y lo llevó al interior de la casa, todavía confundia y asustada me di cuenta de mi equivocación y empece a limpiarlo. Por esas extrañas contradicciones que tiene la vida un hermoso macho de color negro nació en la blanca nieve de Chicago.

11:00 La tranquilidad regresó a mí, pero mi madre seguía muy emocionada. Lloraba con tan solo mirar a los bebés y se precocupaba por todo, no la culpo por estar tan nerviosa, pues ella no tiene “hijos humanos” todavía. Ella trataba de hacer lo mejor para ayudarme y estoy segura que sabe que  aprecio todos y cada uno de sus esfuerzos.

12 del mediodía. Dimos la bienvenida al séptimo cachorrito. Lágrimas de felicidad aparecieron otra vez en los ojos de mi madre. Yo estaba cansada y me preguntaba, “cuántos más iré a tener”?

1:15. La predicción de mi padre estaba a punto de convertirse en realidad. El octavo cachorrito nació y mi sexto sentido me dijo que ese era el último. Luego de 10 horas de labor de parto me hallaba exhausta.

La cuenta final: 8 hermosos cachorros, 4 negros y cuatro “rubios”; 4 hembras y 4 machos, dos de cada color. Mi “esposo”Apache recibió las buenas noticias y trató de venir a vernos, mas yo aún no estaba lista para tenerlo a mi lado. Esa fue otra de las reacciones que quizás solo las mujeres pueden entender, después de todo , nosotros las féminas de todos las especies pasamos por la misma experiencia: no tolerar a nuestros maridos una vez que quedamos embarazadas, por qué? Dejemos que ellos encuentren la respuesta por si solos.

Un mes después… la maternidad ha brindado mas sabiduría y generosidad a mi vida y ya no soy una perrita egoista. Los chachorritos han cambiado nuestras vidas. Papá Nick ha cocinado mucha y deliciosa comida italiana para ayudarme en mi dieta; mami ha aprendido a “cambiar pañales”y aunque ella disfruta mucho el dormir hasta tarde, no ha tenido problema en levantarse varias veces cada noche para ayudarme a darles de comer a mis pequeños. Apache se muestra tranquilo y parecer ser un buen padre aunque como todo “hombre” a veces se pone malgenio cuando los cachorritos lo molestan mientras el está recostado en su sillón favorito.

Dos meses después… una expresión ecuatoriana dice : no hay un dolor más fuerte y a la vez dulce que el dar a luz, un dolor que a pesar de su intensidad las mujeres olvidan fácilmente.

Mis hijos se han ido y yo he empezado a olvidar aquel dolor. Ahora la pregunta que me formulo a diario es: “lo volveré a hacer?”. Aún no estoy segura, sin embargo, mi esposo, Apache ya está listo y dispuesto.
Xena
Xena, nuestra hermosa Fila de ojos de color amarillo es la protagonista de esta historia...
Apache tiene varios títulos a su haber, entre ellos el de campeón otorgado por la Asociación Americana de Razas Raras (ARBA).
Harras, viajó desde Chicago a Alemania en donde reside con sus nuevos dueños E. Ginader & C. Wolff